miércoles, 9 de enero de 2008

Edimburgo

La acuarela es apasionante, las mezclas, los tiempos, la humedad, todo conjugado para crear ambientes especiales.
Muchas veces es imposible "visitar" cada sitio, cada espacio, sin embargo, una sola imagen puede transportarnos. Cada conexión neuronal nos impulsa al recuerdo, nos remite a esos momentos que permanecen almacenados y asi nos relacionamos con lo desconocido. Acuarela sobre papel Arches.