domingo, 18 de septiembre de 2011

La Giralda y oriente

Me senté a tomar algo fresco. A esos 38 grados solo le faltaba más humedad para hacerlo insoportable, pero gracias que en Sevilla ese día solo quemaba el sol. Tomé mi pen brush y sin trazo previo inicié mi intento por registrar el hermoso campanario de la Giralda. Acababa de dejar a mis amigos Inma y Omar, y esperaba para viajar en un par de horas hacia Barcelona. Siempre hay tiempo para más. Ya iba adelantado en el dibujo cuando dos chicos orientales, Yenkai y Le Rong se sentaron conmigo y comenzaron a hacerme muchas preguntas. No solo acerca del dibujo y de como lo hacia sino por que lo hacía. Me encantó sus ganas de aprender y su sencillez de niños. Me los quede en mi cuaderno de viaje. Que lindo momento.

2 comentarios:

kuto dijo...

El dibujo, en contraste con la tª sevillana, tiene la belleza fresca de la Giralda, del Guadalquivir y de la inocencia infantil. La factura, como siempre, es magistral...

Un ejemplo perfecto del "menos es mas".
Saludos

Anónimo dijo...

Norberto: El arte tiene la magia de que al crearlo va más allá de la materialidad, incluso, más allá de su propio creador. Al ver tus trabajos, de verdad, siento que ellos hablan y me cuentan historias de lugares hermosos que a la vez, existen y no existen, porque aunque estuviera en ese mismo lugar no sería lo mismo, porque la magia está en la obra y en tu caso, esa magia está presente hasta en los espacios blancos del papel. El mundo, hoy más que nunca, necesita creer y el arte hace que nos reencontremos con nuestra espiritualidad. Un gran saludo y sigue viajando!!